Labores que no se ven

Los cazadores que tantas veces somos insultados e incomprendidos somos los primeros que velamos por la naturaleza y para muestra os dejo este suceso en Asturias.

“Esta tarde estuve con Héctor, uno de los guardas de Villaviciosa. Resulta que hablando de la moscada del corzo me cuenta esta historia. Les avisa un vecino que ve como un corzo se acerca a su casa y se echa a pocos metros. Van a retirarlo imaginando que estaría muerto y que va, está vivo pero no huye, la infección de gusanos lo tiene paralizado. Y se lo llevaron en un cajón dentro del Suzuki a los servicios veterinarios del Principado, donde se comenzó por desparasitarlo. Esperemos que se salve. Ahí tiene el impresionante documento gráfico. Una vez más los cazadores y la guardería demostrando que somos los mejores guardianes, gestores y protectores…con muchísima diferencia.”

   
   
Una gran labor.

Gracias por contarla.

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Proyecto corcino

Son muchos los que salen estos días de sol y agradables temperaturas al campo a pasear etc. No te olvides que si encuentras una cría de corzo por muy sóla y abandonada que parezca NO lo está, si te lo llevas morirá. 

Hazle fotos, míralo un rato pero no lo toques y menos llevártelo, su madre está más cerca de lo que te piensas. 
  

Visto y no visto

Muchas veces en nuestras salidas a los corzos son ellos los que nos descubren a nosotros antes de que les echemos los prismáticos o el visor encima, dejándonos ver únicamente ese culo blanco dar saltos entre el monte y desaparecer en un visto y no visto. Otras veces, ese mismo culo destaca entre el monte como si de focos se tratarán y nos ayuda a localizarlos con más facilidad.

Os dejo unas fotos para que de un primer vistazo seamos capaces de distinguir los machos de las hembras, pues no siempre, tenemos mucho tiempo antes de que peguen el primer arreón.

El penacho vulvar de la corza es una caracteristica muy evidente

Macho a la derecha y hembra un poco más abajo a la izquierda. La diferencia es muy notable.

Mucha suerte.

Nueva ley de caza de CLM, en vigor en 3 semanas.



La nueva Ley de Caza de Castilla-La Mancha ha sido publicada hoy en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM), norma que fue aprobada por las Cortes autonómicas el pasado 5 de marzo y que entrará en vigor dentro de veintiún días, excepto la sección referida a las Zonas Colectivas de Caza, que lo hará cuando entre el reglamento que desarrolle esta ley.



La ley aprobada también faculta al Consejo de Gobierno para que en el plazo de un año desarrolle reglamentariamente las disposiciones, procedimientos y limitaciones necesarias para su aplicación.

En la exposición de motivos se refleja que la caza “es una actividad que se desarrolla en la mayor parte del territorio de Castilla-La Mancha, constituyendo una práctica de amplia repercusión económica, social y medioambiental”, y que la caza “como actividad comercial, deportiva, recreativa y lúdica”, practicada  por un gran número de personas en esta autonomía, por lo que “debe ser regulada de forma conveniente, ordenada, sostenible, teniendo en cuenta su potencial como medio generador de economía y de empleo rural, diversificación de la renta agraria y desestacionalización de ésta”.

Aquí tenéis el enlace:

http://cazawonke.com/wp-content/uploads/2015/03/Ley_Caza_CLM_2015.pdf

Calibres corceros III – .222

El .222 Rem. es, probablemente, el calibre más suave y ligero de los utilizados con cierta frecuencia en nuestro país. Nació a mediados del siglo pasado para el cerrojo de acción corta Remington 722, que hasta entonces sólo se recamaraba en los calibres .257 Roberts y .300 Savage. El .222 Rem pronto adquirió la fama de ser uno de los calibres más precisos del mundo, gracias a su perfecto equilibrio, que le llevaba a realizar agrupaciones sub M.O.A. con un rifle que apenas costaba 90 dólares, el 722 de Remington, por lo que tantos practicantes de la caza varmint como tiradores de precisión lo adoptaron de inmediato.



Comparariva entre .222 y .243

Datos balísticos

Pese a la creencia popular, lo cierto es que el coeficiente balístico del proyectil del .222 Rem es bastante pobre, al igual que el del resto de calibres 5,56 (.224”), inferior a 0,200 en la mayoría de los casos, debido a la escasa densidad seccional del proyectil, lo que hace que a cierta distancia la velocidad del proyectil se reduzca drásticamente.

Para hacernos una idea diremos que una bala de 50 grains del .222 Rem que en boca sale a 960 metros por segundo irá a 530 metros por segundo a 365 metros. La misma bala del .270 Win de 130 grains de peso, que saldrá en boca algo más lenta, a unos 929 metros por segundo, a 365 metros irá a 685 metros por segundo, más de 150 metros por segundo de diferencia, y su caída será, a todas las distancias, inferior.



Ideal para corzos y rebecos

Al hablar del uso, este apartado diferiría en función de su lugar de publicación; en Estados Unidos su uso para la caza es evidentemente la caza de alimañas (varmint), pues pocos calibres se adaptan a esta práctica tan bien como el .222 Rem.

Dentro de nuestras fronteras su uso se limitaría a la caza del corzo y rebeco, especies que no superan los 30 kilos de peso. No son pocos los gamos, venados y cochinos cobrados con este calibre, gracias a su enorme velocidad, pero lo cierto es que ni la energía que desarrolla ni la densidad seccional de su proyectil cumplen los requisitos mínimos para garantizar la penetración y el daño necesarios para abatir limpiamente reses de masa superior a los ya nombrados corzos y rebecos.



Buen corzo cazado con un .222



Para los corzos y según mi experiencia es un calibre que con el tiro bien colocado pues no permite tiros “sucios”, cumple a las mil maravillas. Un calibre cómodo de tirar, que mata, con una munición fácil de encontrar y a un precio muy asequible.

Una muy buena opción.

Calibres corceros II

Una maravilla llamada .270 Win

A lo largo de la historia de las armas, Winchester siempre ha destacado, tanto en el campo del diseño de éstas como en el de la cartuchería que disparan, por el ingenio de sus productos, pues casi siempre han sido distintos a los de otros fabricantes y han supuesto en el momento de su aparición un adelanto considerable con respecto a las armas que existían entonces. Este es el caso del calibre que nos ocupa, toda una maravilla.

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El .270 Winchester no es más que otro ejemplo extraordinario del ingenio de Winchester, de los muchos que podrían citarse a lo largo de sus 140 años de historia (*). Hoy día aún es un cartucho apreciadísimo, pero quizás ya no se valore tanto como cuando apareció en 1925, junto al rifle de cerrojo Winchester mod. 54, ya que en el mercado norteamericano de esos años no existían cartuchos comerciales similares, por lo que fue rápidamente adoptado y utilizado desde entonces hasta nuestros días por numerosos aficionados a las armas y cazadores famosos, entre los que destaca Jack O´ Connor, no tardando tampoco en hacerse también muy popular en Europa.

Utiliza una vaina basada en la del .30-06, aunque es ligeramente más larga, y dispara curiosamente proyectiles del calibre .277, que equivale a 7,03 mm., aproximadamente siendo estos de una extraordinaria precisión y de un vuelo perfecto.

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Corzo cazado en abril a 268 metros con un .270

Pesos del proyectil

La cartuchería comercial del calibre .270 Winchester se ha cargado tradicionalmente con tres pesos de proyectil:
1) La de 100 grains, para caza varmint o caza de predadores, que vuela a 1.061 metros por segundo, aproximadamente, y es tan ligera y poco consistente que NO se puede emplear en caza mayor porque no penetraría, sino que explotaría al chocar contra el animal, hiriéndolo. Es una bala para cazar zorros y animales de tamaño similar o inferior.
2) La de caza mayor de 130 grains, ideal para uso general en caza a rececho del calibre en cualquier animal de talla normal que se cace a rececho, hasta el tamaño de un ciervo. En el caso de España su uso estaría indicado en la caza a rececho de cualquier pieza española, desde el corzo al venado. Esta bala vuela a unos 933 metros por segundo y no está diseñada para ser usada a corta distancia.

3) Winchester también lanzó al mercado la bala de 150 grains, que vuela 867 metros por segundo y penetra bien en animales pesados y no se desorganiza cuando impacta en ellos a corta distancia. Sería la bala, por tanto, que en caso de utilizar este calibre en montería, deberíamos usar, así como la adecuada para realizar una espera de cochinos. Pero, por supuesto, el .270 Winchester no es precisamente el más adecuado para la caza en montería, aunque en España se haya usado y mucho y cumpla a la perfección.

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Venao cazado con un .270 Win en berrea

En definitiva, estamos ante un gran calibre que cumple para prácticamente cualquier modalidad de caza y ante cualquier pieza que queramos cazar, con unos coeficientes balísticos sensacionales que hacen que sea uno de los calibres más utilizados para el rececho en todo el mundo. Ni que decir tiene que con un corzo, cumple sobradamente.

Calibres corceros I

A pocas semanas de la temporada de corzos empezamos este serial de calibres corceros.

243 Win

Bien conocido entre los que recechan, el .243 Winchester en realidad tiene una capacidad de aplicación mucho mayor, razón por la que es uno de esos calibres que los fabricantes de cartuchos y rifles de todo tipo ofrecen en todo el mundo.

Este popularizador del calibre 6 mm apareció en 1952 como transformación del .308 Winchester, al que se hizo poco más que estrechar el gollete para engarzar las balas (recordemos que ese nombre sólo se aplica a los proyectiles, no a los cartuchos de rifle completos) de calibre 0,243 de pulgada (6,17 mm) que emplean los cañones con ánima calibre 6 mm.Hablamos de un cartucho con bala de pequeño diámetro y con vaina compacta (51 mm de largo), pero con potencia suficiente (260-290 kilográmetros de energía, alrededor del doble que el .222 Rem, algunos 44 Mag., etc.) y de notables cualidades balísticas. Aunque supera ligeramente los 1.000 m/s con balas de 80 grains (5,2 gramos), su velocidad inicial es de unos 900 (cargas americanas suaves) a 950 m/s (cargas europeas de Norma, RWS, o americanas fuertes Light Magnum / High Energy, con cañones de 60 cm) con las balas pesadas de 95 a 100 grains (6,16 a 6,48 g), que en realidad son las que consideramos más adecuadas para nuestro país —aunque en diferentes tipos, según las piezas y condiciones de uso: una de expansión rápida y buena forma para rececho (Ballistic Tip o Winchester Ballistic Silvertip, etc.) o para montería con núcleo soldado (Norma Oryx, Speer Nitrex Grand Slam, Remington Core Lokt Ultra Bonded) que cumplen  con un ciervo o un jabalí. Un detalle de interés es que los rifles de este calibre tienden a ser “exquisitos” con la cartuchería, y no siempre tiran bien con todo , algo que puede que destaque porque a este calibre solemos exigirle más en precisión.Pese a que no tiene un aspecto muy impresionante, sus características sí lo son: une a su elevada velocidad inicial unas balas con buena balística que le confieren, no sólo una trayectoria muy tensa, sino que además es poco sensible al viento cruzado, así que permite efectuar tiros sin preocuparse por nada más que centrar perfectamente las miras en el blanco: la trayectoria se desvía muy poco en vertical (con un buen centrado de miras, menos de 10 cm hasta 250 m) y muy poco hacia los lados en caso de viento transversal (menos de 15 cm con vientos de 4 m/s hasta esas distancias). Y concentrarse en la puntería es algo que el retroceso moderado de este calibre (alrededor de dos tercios de un 30-06 en rifles de igual peso), hace mucho más fácil. Las piezas de caza están de enhorabuena porque el .243 no se emplee más: de lo contrario, el número de reses abatidas aumentaría apreciablemente.

Conclusión: altamente eficaz por su balística aprovechable para cualquier tirador, es uno de los calibres más adecuados para rececho con rifles muy ligeros.